Pulseras que se caen, y tomate para la próstata

Pues sí, la empresa fabricante de las pulseras milagrosas Power Balance ha presentado suspensión de pagos ante la millonaria indemnización impuesta por los tribunales estadounidenses. Es lamentable, sorprendente e irritante que haya tenido que ser la ultraliberal sociedad norteamericana la que ha cortado de raíz semejante estafa, mientras que la administración española, tan saturada de funcionarios que velan por nuestro bienestar, haya permitido la publicidad engañosa. Sin mencionar que la propia Ministra de Sanidad no se haya recatado en lucir, se supone que desinteresadamente, la dichosa pulsera. Allá la conciencia de cada uno, si la tiene.

Pero lo importante ahora no es hacer leña de la pulsera caída, sino afilar el hacha para el inmenso bosque de espabilados que están viviendo de los productos milagro y de la publicidad engañosa. Hemos recogido en este blog otros casos. Hay mucho donde escoger, pero hoy vamos a hablar del Aceisterol, un nuevo compuesto hecho a base de… Aceite de oliva y tomate. Lo que sucede es que en lugar de en forma de rica ensalada, como sería natural, estos elementos se nos presentan envasados en forma de complemento alimenticio al que se le atribuyen excelentes propiedades, dada la asociación del ácido oleico con una sustancia antioxidante presente en el tomate y llamada “licopeno”. Entre las propiedades de esta “ensalada deconstruida” se citan dos, la reducción del colesterol “malo”, el LDL-colesterol, y una disminución del riesgo de cáncer de próstata.

Lo que está fuera de toda discusión es lo saludable de la dieta mediterránea. Comer a base de legumbres, verduras, hortalizas frescas y frutas es, junto con el ejercicio físico y la actividad mental, la mejor forma de trabajar por nuestra salud. Por esto mismo no se explica que haya quien nos quiera convencer, con argumentos torticeros, de que necesitamos gastar nuestro dinero en “complementos alimenticios”, productos que no benefician más, en el mejor de los casos, que una dieta saludable. En el caso del Aceisterol, ¿cuál es la evidencia científica que aportan los mismos fabricantes? Un par de paneles presentados en congresos, uno de los cuales admite que el estudio está financiado por la misma empresa y otro que reconoce expresamente que después del tratamiento: “Tanto en el colesterol total como en la LDL-c no se observó ningún cambio significativo. Cuando se determinó los niveles de HDL-c se observó un aumento significativo (p<0,005) en los individuos que tomaron aceite de oliva sin/con licopeno respecto a su control“. Sí se observó un efecto antioxidante, algo poco sorprendente después de 30 días tomando dosis masivas de antioxidantes. Pero unas evidencias muy débiles para sostener que el producto “previene enfermedades cardiovasculares”.

Y en cuanto a la presunta prevención del cáncer de próstata, que es la novedad de este producto y la llamativa base de su publicidad, aquí tienen la conclusión alcanzada por el más reciente meta-análisis sobre el tema (la revisión de los análisis realizados por distintos grupos a nivel mundial): There is insufficient evidence to either support, or refute, the use of lycopene for the prevention of prostate cancer. O sea, que mucho cuidado con hacer afirmaciones basadas sólo en los estudios que concluyen lo que nos interesa.

No es malo consumir complementos alimenticios pero: 1) no es mejor que alimentarse de forma sana y 2) no sustituye a una alimentación saludable. Se puede dar incluso la situación paradójica del que, con la conciencia absuelta por el consumo de “complementos alimenticios” saludables, se entrega con frenesí al culto a la hamburguesa, la chacina o el marisco. Esto ha sucedido con algunos medicamentos para bajar el colesterol, cuyos resultados eran contraproducentes al relajar la disciplina que debían observar los pacientes en la dieta.

En resumen, autoridades de consumo, gánense sus sueldos de una vez controlando la publicidad engañosa. Que hay mucho pensionista que no le llega, y tiene que elegir entre la ensalada y el complemento alimenticio.

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Acerca de desdemitonel

Biólogo, profesor en la Universidad de Málaga
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Una respuesta a Pulseras que se caen, y tomate para la próstata

  1. Paco dijo:

    Le doy toda la razón.
    Donde esté una buena tostada con aceite de oliva y tomate (y si lleva jamón, mejor) que se quite este mejunje.

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