El precio de los másteres universitarios

Se veía venir, pero aquí la tenemos. La brutal subida del precio de los másteres. En una entrada anterior reconocí la sensibilidad de la Junta de Andalucía al anunciar su propósito de mantener la subida de las tasas universitarias dentro de lo razonable. Pero este propósito parece haberse limitado a los estudios de grado, el equivalente a las antiguas licenciaturas. Los estudios de máster podrían subir de forma escandalosa para el próximo curso. Y digo podrían, porque a estas alturas no podemos saber cuánto costará un máster oficial en Andalucía. Pero probablemente será mucho.

Una de las críticas que hemos hecho desde este blog al llamado “Proceso de Bolonia” es la voluntad de mercantilizar la enseñanza superior, de considerar al conocimiento como mercancía con valor de mercado. Los másteres, en concreto, son un producto mucho más comercializable que las antiguas licenciaturas, por su menor duración, su especialización y su capacidad de adaptación a la demanda. La tentación, avisábamos, era encarecer el producto, una vez que se ha generado su demanda. Se nos decía que los másteres oficiales públicos, a diferencia de los privados, mantendrían precios asequibles para todos. Pero sabíamos que era cuestión de tiempo. Y con la excusa de la crisis ese tiempo ha llegado. En el BOJA del 20 de julio se publica el decreto por el que se fijan los precios públicos de los estudios universitarios. En efecto, las titulaciones de grado aumentan poco su coste, pero los másteres que no habilitan para el ejercicio de profesiones (es decir, la mayoría de ellos) sitúan sus precios entre 60 y 78 euros por crédito, entre el doble y el triple respecto al curso pasado. Esto significa que un máster de 60 créditos (el mínimo) puede costar entre 3.600 y 4.700 euros, frente a los 1.700 que cuesta en la actualidad. Y digo “puede” porque el decreto pasa la patata caliente a las universidades, y les permite reducir estos precios si demuestran, en un estudio económico, que sus costes son menores.

El problema ya no es sólo que se esté comercializando el conocimiento. El problema es que se está haciendo mal. Duplicar o triplicar el precio de los másters no significa duplicar o triplicar la recaudación. Es posible que esto directamente acabe con buena parte de la oferta de másteres oficiales al resultar inasequibles para la mayoría de estudiantes. Incluso para los que pueden permitírselo, estos precios convierten en interesantes y competitivos los másteres privados. El resultado final puede ser una desaparición masiva de másteres públicos (que se quedarán sin alumnos) y un trasvase de estudiantes hacia los másteres privados. ¿Acaso es esto lo que se está pretendiendo?

La Junta puede alegar, con razón, que se está aplicando el decreto ministerial de medidas urgentes en el ámbito educativo que fija en el precio de los másteres en un mínimo del 40% del coste de los estudios. Se supone por tanto que esos 4.000 y pico euros es el 40% de lo que cuesta organizar e impartir un máster (según esto, unos 10.000 euros/alumno). Pero volvemos a lo de siempre ¿cuál es ese coste? ¿quién lo ha calculado? Abajo hago un modesto experimento sobre este tema, un divertimento evidentemente inexacto, pero que pretende mostrar que las cuentas no salen. Salvo que alguien me demuestre lo contrario…

Un comentario final. Tanto el decreto del ministerio como el de la Junta dejan claro que los estudiantes no pertenecientes a la UE pagarán el 100% del coste del máster. O sea, 10000 euros. ¿Alguien ha pensado, siquiera un segundo, que nuestra oferta de másteres impartidos en español, estaba atrayendo a muchos estudiantes hispanoamericanos? ¿Alguien ha pensado un segundo en que esta medida liquida esta posibilidad? ¿Qué empresario renuncia a un mercado potencial con una política de precios disparatada?

Lo dicho, es lamentable que estemos convirtiendo la enseñanza universitaria en mercancía, pero es más lamentable todavía que lo estemos haciendo tan rematadamente mal. O rematadamente bien, si lo que queremos es impulsar el comercio privado del conocimiento.

__________________________________________________________

 Divertimento matemático sin pretensiones sobre el coste de los másteres oficiales universitarios:

– Sueldo bruto medio de un docente universitario, pongamos 40.000 euros/año.

– Supongamos una dedicación del 50% a la docencia y el 50% a la investigación. Se entiende que los alumnos no tienen que pagar el tiempo que el profesor dedica o debería dedicar a la investigación.

– Coste anual de la docencia por profesor: 20.000 euros

– Dedicación media de un profesor a la docencia: 240 horas al año

– Coste de una hora de docencia: 20.000/240 = 83.33 euros

– Coste de una hora de docencia de máster, suponiendo 25 alumnos matriculados: 83.33/25 = 3,33 euros por alumno y hora

– Coste de la docencia de un máster de 60 créditos (600 horas) por alumno: 3,33 x 600 = 1999 euros.

– Otros costes (administrativos, mantenimiento, material, etc.) pueden suponer un incremento del 25%, por lo que elevarían esta cantidad a 2500 euros. Esto es poco más de lo que pagaron los alumnos el año pasado, y mucho menos de lo que pagarán el próximo año, cuando se aplique el decreto.

¿De dónde sale que el 40% del coste total de un máster son 4000 euros?

Anuncios

Acerca de desdemitonel

Biólogo, profesor en la Universidad de Málaga
Esta entrada fue publicada en Cartas desde mi tonel, Política, Universidad y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a El precio de los másteres universitarios

  1. Perchelero dijo:

    Siempre tan agudo en tus comentarios.
    Pero creo que olvidas: 10% coste de la mariscada por el día del santo patrón y 20% para la preparación del homenaje al Patrón Santo.

  2. Laura dijo:

    Suben los precios públicos de los másteres con el fin de cubrir costes. El gasto más importante es el del profesorado, una hora de docencia universitaria en Andalucia, es de unos 83.33 euros. Lo cierto es que este coste es mucho mas caro, como unos 20.000 (según tus cálculos), si se tiene en cuenta que el profesor va a “asistir” sólo a la primera hora de clase de la asignatura,…y que un tal Juan, o Ana, becarios del departamento, darán la primera parte de la asignatura; y un aspirante a profesor llamado González, se encargará directamente de la segunda parte de la asignatura; esos últimos que trabajan para lucimiento y provecho del profesor y de forma anónima, éllos no aparecerán en la nómina del profesor, ni en los agradecimientos en la memoria de la universidad.

    • desdemitonel dijo:

      Gracias por el comentario. Lo que dices pasa, sin duda, pero es más complicado. Puedes encontrar casos de becarios que se encuentran con el encargo de dar la clase de un día para otro, y a los que no se les reconoce este esfuerzo, pero también hay becarios o contratados que realmente necesitan dar clase para poder acreditarse y progresar en su carrera docente. Te puedo asegurar que existen casos donde los becarios están deseando dar clase (y por supuesto que conste en la programación docente). El problema es que la universidad es compleja, y de la misma forma que no se le pueden aplicar recetas uniformes o tallas únicas, tampoco se la puede definir por una situación estereotípica. La realidad es que dudo mucho que pueda justificarse la cifra que se maneja del “coste real de la enseñanza”. Ese coste, y en eso estamos de acuerdo, es totalmente irreal.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s