Al servicio de lo público

No es, ni empezará a serlo ahora, la intención de este blog deslizarse por el filo de la actualidad. Pero el estado del patio público merece un comentario, tan breve como contundente. Hay crisis, ya lo sabemos. El Estado ingresa menos, no puede endeudarse más y por tanto puede atender menos. De acuerdo. Esto puede ser explicado y puede ser comprendido. Lo que no puede explicarse ni comprenderse es que determinados elementos de la política aprovechen la situación para imponer un modelo social y económico determinado. Un modelo cuyo éxito económico es incierto y cuya contribución a una sociedad más justa es altamente cuestionable. 1354511040027

Me refiero a la privatización de los servicios públicos. En particular a la enseñanza y la sanidad. La enseñanza y la sanidad públicas, como el sistema público de pensiones, como la justicia gratuita, son la base de una sociedad cohesionada y sana. A partir de ahí la iniciativa privada puede ingeniárselas para satisfacer necesidades (o crearlas, llegado el caso). El problema es la tentación de aprovechar territorios públicos para sacar tajada. La excusa es la ineficiencia de lo estatal, el derroche, la idea de que la gestión privada permite ahorro (¡y beneficio!). Es cierto que ha habido ineficiencia y derroche en lo público. Pero también es cierto que esto no tiene que ser así. Que se puede manejar bien las cosas que son de todos (sobre todo si el gestor público es un profesional en lugar de un amiguete/cuñado/militante-sumiso-del-partido). Contemplar la enseñanza y la sanidad con propósito de lucro desvirtúa el auténtico sentido de estos dos sectores, su naturaleza como niveladores sociales. Termino citando un texto que parece escrito para los tiempos que corren. Y tiene más de ochenta años. Con este párrafo comenzaba el manifiesto de la Agrupación al Servicio de la República, escrito por Gregorio Marañón José Ortega y Gasset y Ramón Pérez de Ayala,  publicado por el diario El Sol, el 10 de febrero de 1931. Cinco días más tarde dimitía el general Berenguer, jefe de Gobierno de la “Dictablanda”. Dos meses más tarde se proclamó la República. Porque cuando el personal quiere y tira en la misma dirección, no hay quien le pare. Aunque me pregunto: ¿Dónde están los Ortega, los Marañón, los Pérez de Ayala de ahora? ¿Dónde, los que llaman a”ponerse sin reservas al servicio de la necesidad pública“? Me temo que en algún partido político, disfrutando o en busca de sinecuras. Así nos va. En fin, lean, añoren y disfruten:

Cuando la historia de un pueblo fluye dentro de su normalidad cotidiana, parece lícito que cada cual viva atento sólo a su oficio y entregado a su vocación. Pero cuando llegan tiempos de crisis profunda, en que, rota o caduca toda normalidad, van a decidirse los nuevos destinos nacionales, es obligatorio para todos salir de su profesión y ponerse sin reservas al servicio de la necesidad pública

Anuncios

Acerca de desdemitonel

Biólogo, profesor en la Universidad de Málaga
Esta entrada fue publicada en Cartas desde mi tonel, Política y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Al servicio de lo público

  1. Hace hoy un año, en el acto de investidura de Rajoy, con mayoría absoluta, y sin nadie exigírselo, él mismo, señaló 4 lineas rojas que, se comprometió, a no pasarlas.
    Por este orden: pensiones, educación, enseñanza, dependencia.
    En tan sólo un año ha traspasado las cuatro prometidas y Gallardón acaba de traspasar otra: nada de justicia gratuita. Reclamar una multa de 100 euros va a costar 200 euros.
    Y mientras, demostrado, unas cuantas familias españolas defraudan 55.000 millones al Estado, siendo. el que más, el Sr. Botín, que parece tener seguro de “no molesten”.

  2. ¿Dónde están los intelectuales de hoy? ¿Debajo de que piedra se esconden?
    Antes, con un número infinitamente menos de Universidades y universitarios, la Historia se llenaba con la voz y la pluma de un grupo de intelectuales preclaros, como los que mencionas más arriba.
    Ahora, con mucha más cantidad, parece que hay menor calidad o al menos no se oyen sus voces ni se leen sus proclamas y escritos.
    ¿No nos falta algo de aquello ahora?

    Saludos

  3. GONZALO Z dijo:

    Gracias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s