¡Háganse necesarios!

Largo paréntesis. Prolongado periodo en el que lo urgente se impuso a lo importante. Pero aquí estamos de nuevo. Y, por esta vez, para aparcar temporalmente nuestro espíritu cínico, mostrar nuestra solidaridad con un importante sector de nuestra sociedad y ofrecerles ideas que pueden ser de utilidad. Me refiero a todos aquellos que en los años de vacas sobrealimentadas se construyeron nichos burocráticos a costa del erario público, y ahora sufren la crisis y luchan para mantener lo que con tan poco esfuerzo consiguieron. Aquellos que despiertan cada mañana pensando cómo convencer a la sociedad que les paga de que siguen siendo si no necesarios al menos útiles. Me refiero a los responsables de Observatorios, Agencias, Oficinas, Fundaciones y Entidades públicas de toda condición, cuyas funciones en muchos casos se han ido haciendo cada vez más inciertas desde el momento en que el Estado se ha puesto a régimen y ha comenzado a adelgazar. Todos ellos tienen la necesidad de hacerse necesarios. Es una lucha por la supervivencia. Y para ellos nuestra simpatía y algunos consejos para su consideración.

En primer lugar, hagan ustedes una Hoja de Ruta. O, al menos, afirmen que tienen o están elaborando una Hoja de Ruta. Esto es algo imprescindible para un cargo de responsabilidad como el que ustedes detentan. Les proporcionará una imagen de confianza, seriedad y seguridad en su destino.

En segundo, organicen unas Jornadas. Esto es algo que nunca falla. Es muy sencillo, sólo tienen que utilizar el propósito de su entidad y añadir una coletilla de moda. La mejor de todas: “y sostenibilidad”. Tampoco queda mal “una perspectiva de género”. Y aunque sea un poco tarde, todavía puede valer: “para el Tercer Milenio”. Por ejemplo, su oficina se dedica a apoyar la ganadería del cerdo ibérico, o el estudio del folklore autonómico, o la promoción del deporte de la vela, pues organicen Jornadas sobre “Cerdo Ibérico y sostenibilidad”, “La sevillana rociera: una perspectiva de género” o “El deporte de la vela: retos para el Tercer Milenio”.  ¿Creen que exagero? Como está feo señalar, busquen en Google los siguientes términos: Jornadas “y sostenibilidad”. Disfrutarán.

Es posible que le preocupe encontrar ponentes para las Jornadas. En absoluto. Piense en los que se encuentran en su misma situación y que, participando en sus Jornadas, pueden justificar también su trabajo. Hoy por ti, mañana por mi… Y en cuanto a los títulos de las ponencias, tampoco hay problema. En Internet se encuentra de todo, y existe incluso un generador aleatorio de títulos de ponencias que puede resolverle la situación. No dude en visitarlo en:

http://www.yeray.com/generador/

Algunos ejemplos que muestran la extraordinaria capacidad de este generador para ofrecer soluciones a sus problemas:

  • La relación postrevolucionaria ante la Contrareforma Puritana: ¿una visión concurrente?
  • La decadencia neocyberpunk tras las deidades yorubas: una génesis pregeneracional
  • El humanismo dadaísta contra la Revolución Industrial (una conjetura postracionalista)

Mis más sinceras felicitaciones a los autores de esta Web.

Y en tercer lugar y sobre todo, proporcione la máxima visibilidad a su chiringuito. Organice presentaciones, ruedas de prensa, entrevistas. Algo que funciona siempre es anunciar resultados de estudios hechos por su entidad y que sean del tipo “Dos de cada tres españoles se levantan por la noche con ganas de orinar”, “El cuarenta por ciento de los jóvenes afirman haber establecido contacto con extraterrestres a través de las redes sociales” o “Más de la mitad de las amas de casa han renunciado a su siesta para ver las telenovelas”. Explique cómo los resultados de estas investigaciones reflejan cambios postmodernos, socioecológicos, transgeneracionales y/o supraconstructivistas. Estos estudios le garantizarán titulares y aumentarán su visibilidad.

Hágase necesario. Convenza a los que se levantan temprano para currar todo el día de que sus impuestos están bien empleados. ¡Ánimo y adelante!

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¡No, gracias!

Hoy, en nuestra sección dedicada a los cínicos de todos los tiempos, llega el turno de un personaje que encarna como pocos la independencia, la libertad de pensamiento y de palabra que caracteriza al buen cínico. Cyrano de Bergerac, protagonista de la obra teatral de Edmond Rostand, está basado en una persona real, un escritor y filósofo francés del XVII que llevó una vida paralela a la que se describe en la obra de Rostand. Yo creo que el éxito arrollador que conoció en su momento Cyrano de Bergerac se debe, aparte del talento literario de Rostand, a que su protagonista de alguna manera representa ese ideal de libertad absoluta que se encuentra en el fondo de todos nosotros, y al que las circunstancias, cuando no las conveniencias, nos hacen renunciar. Voy a transcribir un pasaje no por conocido menos emocionante, en el que Cyrano responde a la insinuación de que siendo más “flexible” conseguirá fama y fortuna. Existen múltiples versiones del mismo, pero voy a utilizar la traducción que hicieron Vía, Martí y Tintorer en 1899 sobre el texto de la primera representación de la obra. Con esto intento animarles a leer la pieza completa, es un ejercicio de salud mental imprescindible. Sobre todo en los tiempos que corren, de pensamiento único, adulación al mediocre, sumisión a la ortodoxia y corrección política.

Lebret:
Si a reprimirse acertara
tu espíritu… mosquetero.
tuvieras gloria, dinero…

Cyrano:
¿Y a qué precio lo alcanzara?
¿De qué medios me valdría?
Di, ¿Buscando un protector
y medrando a su favor
cual la hiedra que a porfía
al firme tronco abrazando
lamiéndole la corteza,
suavizando su aspereza.
va poco a poco escalando
la copa? ¿yo así medrar?
¿Yo por astucia elevarme?
¿De mi ingenio no acordarme
ni con mi esfuerzo contar?
¡No gracias! ¿Con la pretensión
de que a su mesa me siente,
arrastrarme, cual serpiente
ante estúpido anfitrión.
y ejecutar contorsiones
con agilidad dorsal?
¡No, gracias! ¿Original
talento en sus producciones
suponer en un plagiario,
y adorar noche y mañana
el santo por la peana,
siempre pronto el incensario?
¡Gracias! ¿Que cual necio tema
si otro más necio se irrita?
¿Consagrarme a una visita
mejor que a hacer un poema?
¿O, tras mil y mil desgracias,
a sueldo hacer memoriales
u otros oficios triviales?
¡Muchas gracias! ¡Muchas gracias!

En cambio… ¡oh, dicha, vencer
gracias al propio heroismo,
fiando solo en ti mismo,
pudiendo siempre a placer
himnos de gloria entonar
o denuestos proferir,
soñar, despertar, sentir,
lo que es hermoso admirar;
tener firme la mirada,
la voz que robusta vibre
andar solo, pero libre,
ponerte, si ello te agrada,
el sombrero de través,
por un sí o un no batirte,
hacer versos o aburrirte,
ser arrogante o cortés
no escribir nunca, jamás,
nada que de ti no salga,
y, modesto en lo que valga,
pensar que otro vale más;
¡y contentarte por fin,
con flores, y hasta con hojas,
como en tu jardín las cojas
y no en otro jardín!…
En resumen: desdeñar
a la parásita hiedra,
ser fuerte como la piedra,
no pretender igualar
al roble por arte o dolo,
y, amante de tu trabajo,
quedarte un poco más bajo,
pero solo, siempre solo.

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Es que no paran. Ahora el Power Saver.

Este blog no nació con vocación de denunciar a los que se aprovechan de la buena fe del personal, pero mira que se ponen pesados. Ya les dedicamos apartados a las pulseras magnéticas, al Masical y a otros camelos. Con el célebre Masical regalaban un dispositivo (el Power Saver), un aparatito que enchufado en nuestra red eléctrica doméstica nos podía ahorrar, según sus vendedores, hasta el 15% de nuestra factura eléctrica. En época de crisis esto era una auténtica tentación, y eso deben haber pensado sus vendedores, que ahora lo han convertido en producto estrella, a 49.95 euros + gastos de envío. A uno le ha picado la curiosidad de ver si la cosa tiene algún fundamento y (¡oh, no-sorpresa!) no lo tiene. El tema técnico es bastante complejo. Para los que quieran detalles aquí encontrarán el excelente estudio hecho por un ingeniero eléctrónico (en inglés), un auténtico tratado sobre el tema (en inglés), y el blog de un experto en la materia (en español). En resumen, los “ahorradores eléctricos” son aparatejos que reducen la intensidad de la corriente, pero no el consumo real, es decir, los kilovatios-hora que nos cobra la compañía. Es más, al reducir la intensidad de la corriente quien ahorra (unos pocos céntimos)… ¡Es la propia compañía eléctrica!

Es un timo más, otro engaño, y lo irritante no es sólo que haya espabilados que vivan de la credulidad humana ofreciendo lo que no dan (en este caso ahorro en la factura eléctrica), sino que no haya autoridad competente que evite estos abusos. Un consumidor no tiene por qué saber de potencia reactiva, de carga inductiva o capacitadores. Pero la hipertrofiada administración que pagamos con nuestros impuestos, sus agencias autonómicas, oficinas municipales, direcciones generales estatales y observatorios de protección al consumidor de todos los niveles sí deben evitar y castigar la publicidad engañosa y el fraude. Un país como Australia lo ha hecho. Aquí tienen la noticia de cómo la Comisión Australiana para el Consumo y la Competencia ordenó la retirada del Power Saver y obligó a la compañía vendedora a informar a sus clientes del engaño. ¿A qué estamos esperando?

 

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El precio de los másteres universitarios

Se veía venir, pero aquí la tenemos. La brutal subida del precio de los másteres. En una entrada anterior reconocí la sensibilidad de la Junta de Andalucía al anunciar su propósito de mantener la subida de las tasas universitarias dentro de lo razonable. Pero este propósito parece haberse limitado a los estudios de grado, el equivalente a las antiguas licenciaturas. Los estudios de máster podrían subir de forma escandalosa para el próximo curso. Y digo podrían, porque a estas alturas no podemos saber cuánto costará un máster oficial en Andalucía. Pero probablemente será mucho.

Una de las críticas que hemos hecho desde este blog al llamado “Proceso de Bolonia” es la voluntad de mercantilizar la enseñanza superior, de considerar al conocimiento como mercancía con valor de mercado. Los másteres, en concreto, son un producto mucho más comercializable que las antiguas licenciaturas, por su menor duración, su especialización y su capacidad de adaptación a la demanda. La tentación, avisábamos, era encarecer el producto, una vez que se ha generado su demanda. Se nos decía que los másteres oficiales públicos, a diferencia de los privados, mantendrían precios asequibles para todos. Pero sabíamos que era cuestión de tiempo. Y con la excusa de la crisis ese tiempo ha llegado. En el BOJA del 20 de julio se publica el decreto por el que se fijan los precios públicos de los estudios universitarios. En efecto, las titulaciones de grado aumentan poco su coste, pero los másteres que no habilitan para el ejercicio de profesiones (es decir, la mayoría de ellos) sitúan sus precios entre 60 y 78 euros por crédito, entre el doble y el triple respecto al curso pasado. Esto significa que un máster de 60 créditos (el mínimo) puede costar entre 3.600 y 4.700 euros, frente a los 1.700 que cuesta en la actualidad. Y digo “puede” porque el decreto pasa la patata caliente a las universidades, y les permite reducir estos precios si demuestran, en un estudio económico, que sus costes son menores.

El problema ya no es sólo que se esté comercializando el conocimiento. El problema es que se está haciendo mal. Duplicar o triplicar el precio de los másters no significa duplicar o triplicar la recaudación. Es posible que esto directamente acabe con buena parte de la oferta de másteres oficiales al resultar inasequibles para la mayoría de estudiantes. Incluso para los que pueden permitírselo, estos precios convierten en interesantes y competitivos los másteres privados. El resultado final puede ser una desaparición masiva de másteres públicos (que se quedarán sin alumnos) y un trasvase de estudiantes hacia los másteres privados. ¿Acaso es esto lo que se está pretendiendo?

La Junta puede alegar, con razón, que se está aplicando el decreto ministerial de medidas urgentes en el ámbito educativo que fija en el precio de los másteres en un mínimo del 40% del coste de los estudios. Se supone por tanto que esos 4.000 y pico euros es el 40% de lo que cuesta organizar e impartir un máster (según esto, unos 10.000 euros/alumno). Pero volvemos a lo de siempre ¿cuál es ese coste? ¿quién lo ha calculado? Abajo hago un modesto experimento sobre este tema, un divertimento evidentemente inexacto, pero que pretende mostrar que las cuentas no salen. Salvo que alguien me demuestre lo contrario…

Un comentario final. Tanto el decreto del ministerio como el de la Junta dejan claro que los estudiantes no pertenecientes a la UE pagarán el 100% del coste del máster. O sea, 10000 euros. ¿Alguien ha pensado, siquiera un segundo, que nuestra oferta de másteres impartidos en español, estaba atrayendo a muchos estudiantes hispanoamericanos? ¿Alguien ha pensado un segundo en que esta medida liquida esta posibilidad? ¿Qué empresario renuncia a un mercado potencial con una política de precios disparatada?

Lo dicho, es lamentable que estemos convirtiendo la enseñanza universitaria en mercancía, pero es más lamentable todavía que lo estemos haciendo tan rematadamente mal. O rematadamente bien, si lo que queremos es impulsar el comercio privado del conocimiento.

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 Divertimento matemático sin pretensiones sobre el coste de los másteres oficiales universitarios:

– Sueldo bruto medio de un docente universitario, pongamos 40.000 euros/año.

– Supongamos una dedicación del 50% a la docencia y el 50% a la investigación. Se entiende que los alumnos no tienen que pagar el tiempo que el profesor dedica o debería dedicar a la investigación.

– Coste anual de la docencia por profesor: 20.000 euros

– Dedicación media de un profesor a la docencia: 240 horas al año

– Coste de una hora de docencia: 20.000/240 = 83.33 euros

– Coste de una hora de docencia de máster, suponiendo 25 alumnos matriculados: 83.33/25 = 3,33 euros por alumno y hora

– Coste de la docencia de un máster de 60 créditos (600 horas) por alumno: 3,33 x 600 = 1999 euros.

– Otros costes (administrativos, mantenimiento, material, etc.) pueden suponer un incremento del 25%, por lo que elevarían esta cantidad a 2500 euros. Esto es poco más de lo que pagaron los alumnos el año pasado, y mucho menos de lo que pagarán el próximo año, cuando se aplique el decreto.

¿De dónde sale que el 40% del coste total de un máster son 4000 euros?

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Taller de Creación

Y hoy, ¿por qué no?, toca literatura. El microrrelato, un género que las prisas, la falta de tiempo y de serenidad, han terminado por poner de moda. Yo sigo prefiriendo el novelón (el último que he leido: Pastoral americana de Philip Roth. Excelente y demoledor), pero aquí les ofrezco, para su eventual disfrute, un relato ultracorto:

Taller de Creación

– Tenemos que ser sinceros; los miembros del Comité de Evaluación lo han discutido y estamos de acuerdo con ellos, todo el trabajo que has hecho hasta ahora no nos ha parecido de calidad suficiente. Debes esforzarte más, si quieres obtener el Título. Tus personajes no son convincentes, resultan empalagosos, todos tan felices y satisfechos… Las situaciones son ingenuas e idílicas, les falta tensión, no hay conflicto. El conflicto es la clave de una buena obra, como hemos intentado explicarte a lo largo del Curso. Pero no pareces haberlo entendido. En fin, tendrás que esforzarte e intentarlo una vez más.

El Autor salió desanimado de la reunión con sus Tutores. Dedicó mucho tiempo a reflexionar, a tratar de saber qué era lo que se le exigía. Hizo algunos borradores, pero los destruyó todos. Finalmente tuvo un sueño extraño e inspirador; un desfile de visiones angustiosas, una pesadilla opresiva. Se despertó enfebrecido, habitado por ideas nuevas y excitantes. Y se puso manos a la Obra. Comenzó por separar la luz de las tinieblas, la tierra de las aguas…

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¿Saben ustedes lo que es una romería?

Las cosas están tan mal, que mejor intentamos hoy producir una sonrisa, aunque sea la sonrisa de final triste de quien conoce hasta qué punto hemos entontecido la vida. Hablo de la tontería del que multiplica las sílabas de las palabras creyendo hacerlas más “serias”. Del que se refiere a la “climatología” del lugar, en lugar del “clima”. Leo en un informe donde se quiere decir que falla la comunicación dentro de la empresa que “los miembros de la estructura empresarial presentan un registro comunicativo deficitario”. Debe ser la forma de cobrar más por el informe.

Y es que no aprendemos. En 1996, un físico norteamericano, Alan Sokal,  ridiculizó la palabrería inane de cierta “ciencia social” y provocó un escándalo al publicar en la prestigiosa revista Social Text, un disparatado artículo titulado:  Transgressing the Boundaries: Toward a Transformative Hermeneutics of Quantum Gravity  (Transgredir las fronteras: hacia una hermenéutica transformativa de la gravedad cuántica). El artículo pasó por el sistema de revisión por pares y fue aceptado por el consejo editorial de la revista, quienes no advirtieron que detrás del lenguaje ampuloso del manuscrito lo que había era una parodia sin sentido.

Pues bien, muchos años después seguimos leyendo textos que nos dejan a cuadros. Un ejemplo reciente. La Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía incoa el procedimiento para la inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz,como Bien de Interés Cultural, de la actividad de interés etnológico denominada Romería de la Virgen de la Cabeza, en Andújar. Hasta ahí todo perfecto, estas cosas no comen pan y justifican el sueldo de algunos políticos. Lo que no tiene precio son las descripciones de la “actividad de interés etnológico”. Todos ustedes creen saber lo que es una romería. Hay una virgen, santo o santa, se camina, se baila, se come, se bebe y se reza. El personal se lo pasa estupendamente. Pues no, están equivocados, esta es la descripción de la “actividad” tal como aparece en nuestro entrañable BOJA (21 de mayo de 2012):

La romería de la Virgen de la Cabeza de Andújar es una de las principales y más destacadas expresiones de carácter simbólico e identitario de Andalucía, exponente de multitud de valores diversos y complementarios, entre los que cobran especial relevancia los de índole etnológico e histórico.

Estupendo, tenemos “expresiones de carácter identitario”, que creíamos que sólo existían de Despeñaperros para arriba. Pero seguimos leyendo:

La riqueza cultural y relevancia de la romería se muestra en los distintos y numerosos niveles de participación e identificación simbólica que se muestran en el desarrollo del ceremonial central, durante el camino y en actos diversos, destacando el nivel grupal de las distintas peñas, el comunal, como el que representa la Cofradía Matriz de Andújar y otras organizaciones del Alto Guadalquivir, además del supracomunal, mostrado por el resto de cofradías y grupos rituales participantes.  También caben destacar como valores la especificidad y gran plasticidad de la fiesta, dando cabida a una multiplicidad de ceremonias, signos de sociabilidad y comensalismo colectivo, tanto formal como informal, símbolos, indumentarias, cocinas, manifestaciones musicales, expresiones orales y espacios, comunes o propios de cada grupo y lugar de procedencia,

Esto ya me empieza a preocupar. “Comensalismo” es una palabra que no viene en el DRAE, pero según la wikipedia es:

Una forma de interacción biológica en la que uno de los intervinientes obtiene un beneficio mientras que el otro no se ve ni perjudicado ni beneficiado. El término proviene del latín com mensa, que significa “compartiendo la mesa”. Originalmente fue usado para describir el uso de comida de desecho por parte de un segundo animal, como los carroñeros que siguen a los animales de caza, pero esperan hasta que el primero termine de comer

¡Cielo Santo!  No sé si los romeros de Andújar saben que practican el comensalismo, pero sigamos leyendo:

El desarrollo del ritual simbólico en este lugar aislado está cercano al concepto romano de saltus, montuoso y serrano, no urbanizado y propicio para desarrollar actividades de carácter excepcional. En el ritual se pone de manifiesto la apropiación simbólica, a nivel grupal, comunal y supracomunal del territorio serrano, un espacio, a priori, «neutral», dada su lejanía de más de veinte kilómetros de Andújar, el poblamiento más cercano, por parte de las distintas comunidades.

En efecto, los romanos dividían el territorio en ager (cultivable), silva (boscoso) y saltus (espacios de matorrales). Por tanto, si lo he entendido bien, una romería es la apropiación simbólica, por distintas comunidades y a niveles grupal, comunal y supracomunal, del saltus romano, un espacio neutral a priori. ¡Ven qué claro está ahora! Pero finalmente, el desenfreno descriptivo hace inevitable el derrape sintáctico y la confusión:

Aunque la fiesta se celebra, con periodicidad anual, durante el último fin de semana del mes de abril, y esta fecha ritual se mantiene desde finales de la Edad Media, aunque, muy originariamente, se celebró en septiembre, es incesante y continuada la relación, a nivel personal, y de grupos organizados, con la imagen sagrada y el espacio ceremonial durante todo tiempo.

En resumen, a pesar de la incontinencia verbal de los gestores culturales, seguro que ustedes disfrutarán de la romería y la belleza de la Sierra de Andújar. Supongo que esto es lo que quiere decir el BOJA cuando concluye: Camino y entorno natural adquieren una significación vivencial muy positiva y antropizada.

Parafraseando a Alberti: Yo era un tonto y lo que he leído me ha hecho dos tontos…

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Después de la huelga

Siguiendo con el tema de la reforma universitaria, ayer vivimos una jornada de huelga general en la Universidad para protestar contra los recortes en la enseñanza. En el caso concreto de la Universidad las protestas se dirigieron sobre todo hacia la subida de las tasas universitarias, el aumento de la dedicación docente a los profesores sin sexenios (complementos por realizar investigación) y los recortes en los presupuestos de becas e investigación. Yo no participé en la huelga por una serie de razones. No porque crea que no hay motivos para protestar, que los hay, y muchos. No porque defienda la actuación del gobierno de España en este tema, que ha sido precipitada, poco calculada y mal explicada. Sino porque creo que las huelgas en la universidad tienen rasgos peculiares. La tradicional huelga en la mina o en la fábrica busca parar la producción, perjudicando los intereses de la empresa. Los trabajadores que van a la huelga están dispuestos a sacrificar su salario para conseguir sus reivindicaciones. La huelga ha sido históricamente un arma fundamental para mejorar las condiciones de trabajo y luchar contra la explotación y la injusticia. Pero la huelga que vivimos ayer en la universidad es otra cosa. Seamos realistas, no se ha perjudicado ningún interés. No hemos parado la producción de titulados. Los alumnos no han perdido nada. Los profesores no vamos a ver descontado nuestro salario porque hasta donde yo conozco no ha habido ningún control acerca de quién ha hecho huelga y quien ha trabajado. Una huelga deja de serlo si se convierte en un día de vacaciones (pagadas).

Luego están las contradicciones. Se acusa al gobierno de subir brutalmente las tasas académicas, cuando lo que ha hecho es autorizar a las comunidades autónomas a hacerlo. Se le acusa de “privatizar” la universidad, de reservar la universidad para los ricos, de aplicar una medida “ideológica”. Los que afirman esto no tardarán en ver cómo es el gobierno de izquierdas de la Junta de Andalucía quien aplica la subida de las tasas académicas. Por cierto, es curioso ver a tantos entusiastas del plan Bolonia que se mesan los cabellos con la subida de las tasas, cuando Bolonia era y es, sobre todo, un plan de comercialización de la enseñanza universitaria. Ya lo dije, en este mismo blog, hace un año. ¿Dónde estaban entonces los que ahora protestan?

También se acusa al gobierno de bloquear el acceso a la investigación a los profesores que no tienen sexenios aumentándoles las tareas docentes, y se ignora que en la universidad hay profesores que no han investigado nunca y no han tenido el menor problema. En cuanto a los recortes al presupuesto de investigación, estos fueron drásticos ya con el gobierno anterior, y las únicas protestas que se escucharon entonces fueron las de los propios investigadores. Aquí quedó también recogido. Y está el recorte en las becas. Esto sí me parece intolerable. Las becas son la base del principio de igualdad de oportunidades, que junto al principio de igualdad de derechos debe ser lo más sagrado e intocable. Si hay que gastar menos, se gasta menos. Pero que nadie que pueda y quiera estudiar se quede sin hacerlo por falta de medios económicos.

La huelga deja una sensación triste. No se trata de que una huelga no solucione nada. A veces hay que hacer gestos que no sirven de nada. Hay que dejar constancia de la frustración. Pero se constata una realidad lamentable y oscura. Nuestra dificultad en asumir que somos un país empobrecido que tiene que pagar cuentas pendientes. Un gobierno con recursos limitados que embiste y dispara medidas sin discutirlas con las universidades y sin calcular las consecuencias. Unas universidades que han relajado su nivel de autoexigencia y en las que es posible para algunos enseñar sin hacer demasiado esfuerzo, no contribuir al avance del conocimiento y vegetar sin encontrar problemas. Y estudiantes que tendrán que abandonar por falta de recursos económicos. Vaya panorama.

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